Los termómetros marcaban 1 grado aunque la sensación térmica era menor, pero estarían estropeados pues el ambiente no podía ser más cálido a las tres y media de la madrugada en una ermita repleta de gentes de todas las edades, la mayoría jóvenes, que recibieron a las imágenes del Niño con populares villancicos y vivas al Niño Jesús.
Después de 12 horas de la salida de San Juan Bautista y 6 horas de salida de la ermita, con la oración por los difuntos (no hay que perder de vista que este es el cometido principal de la Hermandad de Ánimas), dirigida por el párroco don Miguel Ángel, totalmente integrado en el ambiente, acabó el Dia del Niño abaranero que este año ha tenido bastantes ingredientes nuevos, lo que ha hecho que se pueda calificar con el adjetivo de histórica la fiesta de este 2026.
Este recuerdo a los seres queridos que ya se fueron de nuestro lado fue llevado a cabo con todo respeto por los cientos de personas que este año, por primera vez,tuvieron que desplazarse a la ermita, donde los patronos Cosme y Damián, que nunca habían podido contemplar este ritual, asistían asombrados a lo que allí se estaba desarrollando, a esa alegría que solo pudo contener la sentida oración final.
Una vez ya acabado todo, la iglesia se fue desalojando, los animeros, en su mayoría adolescentes y jóvenes, se fueron retirando a disfrutar de un merecido descanso tras la agotadora jornada. Mucho frio en la ermita, mucho calor en el corazón.
Habrá que apuntar en los anales de este pueblo y contarles a nuestros nietos que hubo un año en el que las imágenes del Niño salieron y volvieron a la ermita, que los abaraneros esparcidos por el mundo pudieron emocionarse en sus casas al ver en directo la salida de los Niños, que se formó un cortejo impresionante acompañando a las imágenes desde la ermita a la Plaza Vieja y algunas novedades más que marcarán el desarrollo de la tradición este año, año en el que se ha celebrado el 125 aniversario de la refundación de la Hermandad de Ánimas, una Hermandad que existía ya al menos dos siglos antes, pero que en el año 1901 el cura del momento, el blanqueño don José Candel Escribano, enterrado en la capilla de Ánimas de nuestro cementerio, quiso darle a esa y a otras hermandades una cobertura más legal.
Ahora ya queda recordar todo lo vivido y sentido y agradecer a la Hermandad de Ánimas, capitaneada por Bienvenido Molina, su esfuerzo ímprobo y pensar ya en el Día del Niño del próximo año, esperando que no decaiga este calor popular que envuelve la fiesta y la sencillez y autenticidad de su origen, de ese origen que se pierde en el tiempo y que debemos a unos antepasados que nunca podían haber imaginado que algún día, entrada la madrugada, cientos de abaraneros arroparían a un Niño al que todo un pueblo abre cada año las puertas de sus casas y de sus corazones.
JOSE S. CARRASCO MOLINA
Video de la recogida

















