«Cada día que pasa, es un día menos de vida», advierte el experto Martínez Soler

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A medida que transcurren los días sin que su restauración vea la luz, arrecian las quejas de los vecinos y las críticas de la oposición y los expertos. La paralización que sufre, desde hace cerca de seis meses, la Noria Grande de Abarán, situada en el parque de Las Norias y declarada Bien de Interés Cultural (BIC), no deja indiferente a nadie. Noticia publicada por La Verdad.

Los vecinos no entienden que el que quizás es el principal reclamo turístico de la localidad esté sin funcionar tantos meses. «Tienen que arreglarla ya», insiste Jesús de la Cruz Moreno. «No creo que el cojinete que se le ha ido valga una mina». Otro vecino, Jorge Montiel, remarca que «las norias hay que tenerlas en condiciones de buena conservación y mantenimiento de cara al turismo, cuestión que debería ser prioritaria».

El experto en norias, autor de varios libros y jubilado de la enseñanza, Juan José Martínez Soler, lamenta «el lamentable estado de abandono de una de las norias más singulares de Europa» y advierte de que esta «tiene que estar en contacto permanente con el agua». Martínez Soler remarca que «día que pasa es un día menos de vida de esta noria, que requiere un trabajo de una empresa profesional». Este profesor aún recuerda «cuando en tiempos de sequía le teníamos que echar agua».

En el terreno político, la oposición tampoco se ha quedado atrás. El portavoz socialista en el Ayuntamiento, Ignacio Carrillo, subrayó que «la noria necesita un programa de mantenimiento». Incidió en que «es el Ayuntamiento el que tiene la obligación de tenerla en perfectas condiciones y es una pena que lleve abandonada tanto tiempo».

Hasta el catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Murcia, el abaranero José María Gómez Espín, se ha hecho eco de este asunto. En una carta remitida al director general de Bienes Culturales, Juan Antonio Lorca Sánchez, remarca que «la situación es tan grave que procede su reparación por un procedimiento de urgencia».

El Ayuntamiento envió hace un mes y medio un proyecto a la Consejería de Turismo y Cultura, puesto que, la declaración de BIC, exige que la noria esté en pleno funcionamiento. Se sustituirán todas las piezas y se acometerá una reparación completa. «Hemos actuado con rapidez», dice Joaquín Gamboa, edil de Turismo. Su presupuesto rondará los 40.000 euros. Desde la propia Consejería apuntaron que «el proyecto está a la espera de que nuestros técnicos emitan su informe final». Otras fuentes aseguran que la obligación del mantenimiento le corresponde a los propietarios de las fincas agrícolas, pero «ante su inacción será la Comunidad quien ejecutará una vez más el proyecto».