Comunicado de prensa de La Carrahila: Tres años después, tras advertirlo a la Dirección General de Cultura (CARM), la historia se repite en la rehabilitación de la Noria Grande de Abarán

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De nuevo, tres años después de la última rehabilitación, la historia se repite. La Noria Grande de Abarán gira, pero muchos de sus cangilones no elevan agua. Además de la gran cantidad de cangilones que no vierten agua, se nota que la rueda roza en algunos puntos con la estructura de obra (ver el roce en algunos de los cangilones recién rehabilitados), de ahí la posible lentitud del giro. No todo se solucionaría con continuar con el calafateado hasta que terminen las obras, ya que la rueda está desalineada, como se aprecia al mirarla de perfil, cosa que ya advertimos con anterioridad.

También será muy importante vigilar que la empresa, de cara a subsanar de forma rápida las importantes deficiencias de sellado en los cangilones, recurra al uso de productos inadecuados para un elemento declarado B.I.C. (como el poliuretano y otros).

Por todo ello, antes de que la empresa entregue la obra, exigimos a la Dirección General de Cultura (CARM) que rectifiquen estas graves deficiencias.

La Dirección General de Cultura tiene dos instancias registradas por la Asociación Cultural «La Carrahila», a fechas 18 y 25 de septiembre, informando que esto iba a ocurrir. Esperemos que actúen, no como ocurrió en 2016.

Desde la Asociación Cultural «La Carrahila», a comienzos de la próxima semana, enviaremos el tercer escrito a la Dirección General de Cultura.

LA NORIA YA HA HABLADO

La noria ya ha hablado, como ya se predijo, y dice que no está bien, que la han dejado tullida. Ella nos cuenta su pasado, cuando todos sus 128 cangilones daban el agua de su interior, vuelta tras vuelta, y ahora sólo da la mitad y mal entregada, a filillos de agua que caen con tristeza al canal. En ese subir y bajar, recuerda ella, tardaba entonces sobre un minuto en dar un giro circular y ahora tarda tres. Con movimiento de cámara lenta, muy despacito, nos dice, en su runruneo, que no han sabido resolver el problema del “cuarto pesado”, que en ese tiempo se queda casi parada, y apunta a que el lastre es mayor que el empuje del agua. Si lentamente gira es gracias a la poca agua que eleva toda vez que va perdiéndola. Esto la hace girar un poco más aliviada, así quitándose peso, e ir venciendo el freno.

¿Dónde está ese magnífico rendimiento, publicado, con un incremento del 25 % que iba a tener ahora la nueva noria frente a lo que tenía antes? ¿No saben que el volumen máximo a elevar es constante, que la velocidad de la rueda está en función directa con el empuje y tiene un valor máximo ofrecido por el caudal de la acequia? No es incrementable ¿Y qué el rendimiento no es alterable en la relación agua y energía disponible, o en saber el máximo par o tuerque útil?

La brea un mal invento, propio de principios de siglo XX, cuyos resultados en la madera han sido nefastos. Con el calafateo o breado conseguirán, entre otros males, llenar las cavidades de los cangilones. No se han parado a conocer la capacidad de sobre carga de agua frente al salto de agua, que el contrapeso del agua no ha sido calculado y, por ello, la noria está desequilibrada. Al final conseguirán mayor lastre y, por resultado, el cuarto pesado aumentará.
Desde un principio hasta el final se ha denotado la inexperiencia a todos los niveles. Craso error cometieron cuando decidieron eliminar casi toda la madera al comienzo de los trabajos, dejando en esqueleto a una rueda, que ya iba débil por su trabajo, muchos meses desnuda y sin protección. La trasmisión que era el problema se resolvió por iniciativas de responsabilidad de expertos externos, frente a lo que en los proyectos técnicos querían hacer.

La noria ha enseñado que no todo vale. Decían los antiguos noriegos que la noria tenía que tener el peso de una pluma y el movimiento de una gacela. Ambas cosas no se han cumplido. La experiencia en norias se gana con muchos años y la oportunidad del novel es instantánea, lo que da lugar a querer aprender por ensayo-error, sin otro pensamiento que pueda afectar a un patrimonio como es la Noria Grande de Abarán, donde se debe velar por un B.I.C., no a su destrucción por ensayo.

Por todo lo sucedido hasta el momento, volvemos a proponer a la Dirección General de Cultura que no firme el Acta de Recepción de la Noria de Grande Abarán hasta que ésta quede en perfecto estado de funcionamiento.

Asociación Cultural «La Carrahila»
Abarán, 5 de octubre de 2019.