El diario La Verdad recoge la vida de la abaranera Ely Martínez Marín

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(Foto: LA VERDAD). El diario LA VERDAD ha publicado un artículo de la abaranera Elisa Isabel Martínez Marín, exmodelo, Miss Murcia 1977,  famosa dj en la Manga, motera de Harley y animalista en el que recoge la vida de esta paisana nuestra que llegó a ser el icono musical de la discoteca Pachá de la Manga.

De cara al público, Ely fue más hada que bruja. La niña ligera como una hoja que comenzó en su Abarán natal «recogiendo uva y cargando cajas en camiones de madrugada», le echó coraje ya antes de marcharse «a Mataró con 14 años a la recogida del crisantemo». Después se desdobló mil veces para ser modelo de zapatos y de peluquería, relaciones públicas, camarera de día y dj de noche, o motera de Harley, hasta que se convirtió en el icono musical de la discoteca Pachá de La Manga, tal como la recuerda el imaginario de esta península costera. Allí se hizo más bien hechicera: «Pinchaba funky, house y pop, bajaba a poner copas y movía los vinilos con los pies. La gente bailaba en las barras, venían famosos y llenábamos hasta los topes».

Durante la madrugada reinaba Ely en la cabina dando voz a Alaska y Radio Futura, The Cure y Metallica hasta que al alba volvía a hacer girar ‘El bolero de Ravel’; como despedida «y entonces se llenaba la pista de nuevo y no había manera de echarlos», recuerda ojeras memorables.

A la reina de la noche ya no le vale la vida de noctámbula acróbata. Sigue empeñada en restar las cuentas del sufrimiento allá donde mira: «Una vez me subí al altar de la iglesia de la Sierra del Oro, de Abarán, y le quité al Cristo la corona de espinas para que no padeciera más. La escondí bajo el manto de la Virgen, y el cura se volvió loco buscándola. Ahora han puesto cámaras de vigilancia y una alarma», confiesa su travesura.

A Ely podría llevarla uno de esos soplidos de levante que barren La Manga a traición, pero la que fue Miss Fotogenia, Miss Simpatía y Miss Pantera Rosa, lleva unos plomos invisibles en los pies que la amarran a tierra: «De los cánceres he vuelto más fuerte. Yo soy mi propia máquina. Dejé el tabaco y me estoy recuperando pronto», se reafirma la reina de las luces de colores: «Nunca tuve miedo a nada».

Artículo completo en LA VERDAD