El diario La Opinión recoge en sus páginas dedicadas a la Agricultura, una interesante entrevista con la abaranera, Victoria Molina, Presidenta de Fademur, en la que asegura que «Me han llegado a desear la muerte por pedir igualdad salarial».
Agricultora, presidenta de Fademur y referente en la defensa de las mujeres rurales, conoce de primera mano las dificultades del campo… y también su enorme potencial. En plena puesta en marcha de ZagaLab, un laboratorio para impulsar el talento joven en el sector agroalimentario, Molina reivindica un mensaje claro: el medio rural no es pasado, es presente y futuro.
Y ese futuro pasa, necesariamente, por la juventud, la innovación y la igualdad. Victoria Molina no idealiza el campo, pero tampoco permite que se le mire con desprecio o con prejuicios. Habla de dificultades reales —servicios, desigualdad, acceso a recursos—, pero también de avances, oportunidades y vocación. Su mensaje es directo, casi urgente: el relevo generacional no llegará solo. Hace falta creer en el campo. Y, sobre todo, apostar por él.




















