Pedro Peinado, entre los 16 docentes murcianos premiados por sus prácticas de innovación educativa

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Ponen rostro a los docentes que articulan cada día con su esfuerzo, vocación y dedicación la mayor revolución posible: encender en sus alumnos la chispa de la motivación, de la emoción por aprender. Entre ellos, Pedro Peinado, el profesor de Matemáticas del IES Los Albares de Cieza ganador del premio Giner de los Ríos con su proyecto ‘Plantando números’.

Llevándoselos al huerto para aprender Matemáticas contando berenjenas -y rescatando de un futuro de abandono y fracaso escolar a más de un estudiante-, o a contratar un viaje imaginado para aprender el tiempo futuro en Inglés sin ser conscientes de que el aprendizaje cooperativo puede ser el mejor método para enseñar idiomas.

Homenaje Gracias Docente

Auténticos «superhéroes que pueden dividir lo incalculable y multiplicar hasta el infinito», en palabras de Teresa García, alumna de quinto curso de Primaria que ayer participó en el homenaje que la Comunidad quiso ofrecerles con el acto ‘Gracias, docente’, en el que tomaron parte los maestros y profesores destacados.

Alternativa a la pizarra

El docente ha conseguido llevarse al huerto a sus alumnos, que han mejorado su rendimiento en Matemáticas. «Se trata de utilizar un escenario real como una alternativa a la pizarra. Toman los datos de las plantas y vegetales y luego los trasladan a cálculos matemáticos. Cuando uno no tiene miedo a equivocarse, el aprendizaje viene solo», destacaba el profesor, emocionado al describir los sentimientos de «pasión y sufrimiento que implican trabajar con vidas humanas». Como el profesor de Dibujo en el instituto Infanta Elena Andrés López, empeñado en romper las fronteras de la pintura digital «en pleno siglo XXI».

El trabajo por proyectos y de forma cooperativa mantiene en tensión a los estudiantes de María Teresa Pelegrín, que imparte clases en el colegio Pasico Campillo de Lorca, donde logra que sean sus alumnos los escultores de su propio aprendizaje. Ella les guía, les plantea las preguntas, pero las respuestas las construyen ellos tomando decisiones desde el principio, en un proceso en el que la creatividad que sus alumnos entrenan durante el proceso lo es todo.

Ajenos a la enseñanza bulímica -memorizar y vomitar contenidos en el examen-, los 16 docentes premiados han sido capaces de estimular a sus estudiantes con proyectos como el aplicado por la maestro Salomé Recio para enseñar a través de la robótica a sus escolares del Cierva Peñafiel; y el aplicado por el profesor José María Espinosa Bernal en el IES Juan Carlos I para introducir a sus alumnos en la investigación científica en el aula. «El homenaje -destacó López Miras durante el acto, en el que participó también la consejera de Educación- es un acto de justicia al trabajo, la vocación y el compromiso de un colectivo que no siempre tiene el reconocimiento que se merece».