Éramos tan jóvenes

Lunes, 23 de Octubre de 2017

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Radio Abarán

Éramos tan jóvenes

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Los sonidos del silencio, Puente sobre agua turbulentas, Love me tender, A mi manera, Perdóname, Llorando en la capilla, Melodía desencadenada, Let it be, Eloise, Las palmeras, Los ejes de mi carreta, La cumparsita, Pon una cinta amarilla alrededor del viejo roble, Rogar, La novia, Mis manos en tu cintura, Voy a pintar las paredes con tu nombre, El relicario, Angelitos negros, La violetera, Eres tú, La boheme, Zíngara, Alguien cantó, Ciudad solitaria, Twist en St-Troupez, The boxer, Te he prometido, Chica ye-ye, Ella ya me olvidó, Noches de blanco satén, En Aranjuez con tu amor, Corazón gitano, Aline, Melodía de arrabal, Celia, La nave del olvido, Río de la Luna (Moon River), Camarera de mi amor, Nosotros, Submarino amarillo, Dama, dama, Amor de medianoche, Esta noche me emborracho, Valencia, Vuelvo a Granada, El río, En un rincón del alma, Oh, Carol, La vie en rose, Venus, La más bella del baile, Venecia sin ti...

¿Quién no se ha emocionado a los compases entrañables de estas melodías arrebatadoras, abriendo las ventanas de su imaginación al ensueño y a la fantasía?

Éstos, como muchos otros, son temas que van unidos a nuestras vidas, a lo mejor de nuestro ayer, que crecieron con nosotros, que los hicimos nuestros hasta formar parte de nuestra esencia y modo de ser.

Con ellos experimentemos las deliciosas sensaciones del primer amor, los pinitos tímidos aunque deliciosos de una adolescencia sumergida quizá en la ignorancia pero adornada de una ingenuidad que ansiaba la felicidad y el amor a toda costa. Seguramente también los amargos recovecos del primer desengaño, o el latigazo duro pero fugaz del primer rechazo. No importa. Nos sobrepusimos a todo. ¿Quién no lo supera a los 17 años? Y siempre a nuestro lado, en una etapa en que se nos privaba de muchas cosas porque el país andaba como andaba (y así nos iba) siempre teníamos a nuestro alcance como un remedio mágico, panacea de reveses y desconsuelos, la música, estas canciones formidables que nos alimentaron el espíritu y la autoestima durante los "mejores-peores-años de nuestra vida" que diría el cinéfilo.

Conscientes de ello, en Radio Abarán nos embarcamos hace ya muchos años (¡Dios mío, tiemblo al cerciorarme como pasa el tiempo...!) un programa que pretendíamos fuera ameno y ágil, pero a la vez capaz de remover sensaciones y sensibilidades múltiples. Y allá que nos lanzamos a la captura de los días del ayer a través de convocar por medio de un remedio infalible a la hechicera de magia blanca que iba a  posibiltar ese reencuentro fabuloso: la buena música.

Y esa hechicera poderosa nos devolvió  a través de las ondas hertzianas  a  Adamo, José Guardiola, The Beattles, Procol Harum, Ella Fitzgerald, Celia Gámez, Albano, Carlos Gardel, Cecilia, Los 5 Latinos, El Dúo Dinámico, Engelbert Humperdinck, Serrat, Los 3 Sudamericanos, Módulos, Matt Monro, Edith Piaff, Luis Eduardo Aute, Victor Manuel, Juan Pardo, Los Mustang, Leo Dann, Enrique Guzmán, Sara Montiel, Brincos, Los Pasos, Celia Cruz, Los Relámpagos, Pekenikes, Charles Aznavour, Mina, Luis Aguilé, Alberto Cortéz, Nino Bravo, Los Paraguayos, Tom Jones, El rey Elvis, Raphael, Julio Iglesias, Olga Guillot, Dona Summer, Miguel Ríos, Domenico Modugno, Georges Brassens, Nuestro Pequeño Mundo, Los Ángeles, Frankie Avalon, Herb Alpert y su Tijuana Brass, Adriano Celentano, los Sirex, Antonio Machín, Mari Trini, Los Panchos, Bruno Lomas, Jorge Cafrune, Tony Ronald, Karina, Pepino di Capri, Frank Sinatra (la Voz), las grandes Orquestas de Paul Mauriat, Ray Connif, James Last, Frank Pourcel, Mantovanni, Xavier Cugat, Caravelli  y Waldo De Los Ríos, Los HH, Roy Etzel (genio de la trompeta)...

Un sinfín de estrellas rutilantes irrumpió de pronto en las constelaciones de nuestra programación para reconciliarnos con nosotros mismos. Y así surgió ÉRAMOS TAN JÓVENES, dispuesto a entrar a saco en las interioridades de nuestros oyentes, dejando al descubierto no sus vergüenzas, por Dios, sino sus mejores sentimientos y su capacidades más nobles, íntimas y viscerales, las que tocan, remueven y ponen como un flan la fibra, vaya que sí,  es decir lo mejorcito del humano núcleo. Y es que "también la gente del pueblo tiene su corazoncito", cantaban en La Verbena de la Paloma.

Y en esas estamos, sin desfallecer sino todo lo contrario, pues junto a esa revuelo de recuerdos desatados en alegre y bienvenida avalancha, queremos que la juventud sepa de estos interpretes de postín , los grandes de la balada, del rock, los pioneros del pop, los genios de la habanera y del pasodoble, del inmortal bolero, del jazz band, del ye-ye, la cumbia y el twist, el can- can y el tango, el son cubano y la polka, el cha-cha-cha y el casatchok aquél, incluso bandas sonoras de las obras maestras del Cine,... en tropel bullanguero ritmos y más ritmos apasionantes que en gran medida, fueron los precursores nobles y aventajados de lo que ahora se escucha. Y si no ahí tenemos los 60 siempre presentes, siempre eternos, siempre reverdecidos y candentes siempre.

Pues lo dicho; la verdad es que podría pasarme hora y enmarañando folios (documentos en Word ahora, gracias alas modernas tecnologías que tanto admiro y que no terminan de entrar en mis pertinaces entendederas...) sobre esta música del ayer que tanto me apasiona –hasta límites paranoicos dirían algunos y con razón- y que ilustran el contenido, dándole esencia, presencia y potencia del espacio de Radio Abarán ÉRAMOS TAN JÓVENES.

Ahí seguimos, inmunes al cansancio, insensibles al desaliento, semana tras semana, poblando de canciones desde los años 40 hasta los 80, incluso 90, el éter abaranero, insistiendo fundamentalmente en los dorados 60 que, a nuestro honrado parecer, fueron los mejores, los decisivos y los que supusieron un revulsivo necesario en el modo de componer e interpretar y doctores tiene la Iglesia, que se dice.

Tan solo y para terminar, por favor un favor, (que diría Juan Pardo): Sigan proporcionándonos la razón de existir ¿Cómo? Simplemente encendiendo su receptor y buscando el 107.8 de la FM del mismo: ERAMOS TAN JOVENES, una vez a la semana cita obligada con el recuerdo. Una terapia musical que todos merecemos y que a todos nos hace falta. Nos sintonizan y punto final: todos felices. Al final, claro, jejeje. (A propósito las redundancias, que conste).

El día y la hora  en esta nueva etapa del programa queda por determinar pero ya se lo anunciaremos, prometido queda.

Luís Carlos Saorín

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