José María Tornero, un abaranero de 66 años en las bases del Huesca

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Su pasión por el fútbol no tiene límites y a sus 66 años mantiene la forma física necesaria para entrenar a cualquier equipo. José María Tornero Fernández (Abarán, 1954), militar de carrera, salió del municipio a los 18 años. Ha tenido varios destinos y en el último, en Huesca, ciudad en la que reside, y en la que ha estado destinado, desde 1992 a 2011, en el acuartelamiento Sancho Ramirez, ha alcanzado el éxito en el fútbol.

Noticia publicada por La Verdad.

Se inició en las categorías inferiores del Abarán y llegó hasta juvenil. Después pasó al Monteagudo y durante su destino en Lérida jugó en el Alfarras, Alcarras, Pons y Butseny, acabando su etapa como jugador en el Tacoronte, de Tenerife.

Ya como entrenador, y una vez establecido en Huesca, entrenó en todas las categorías a la Sociedad Deportiva Huesca y a otros clubes de la zona. Su interés en progresar le llevó a realizar el curso nacional de entrenador. «Lo hice, y aprobé, en Pamplona, entre los años 2001 y 2003. Coincidí con Jan Urban, el colegiado Andradas Asurmendi y El Tato Abadia».

«El Cartagena ha sido superior al Real Murcia y al UCAM, pero el equipo que me ha sorprendido ha sido el Yeclano»

Tornero, divorciado y padre de dos hijos, ha pasado unos días en su pueblo para ver a su madre. Pese a la distancia, sigue de cerca la trayectoria de los equipos murcianos. «El Cartagena, sin duda, ha sido superior al Real Murcia, y por supuesto al UCAM. Ha sido muy regular toda la campaña, aunque el que más me ha sorprendido ha sido el Yeclano, que ha quedado clasificado por encima de equipos como el Córdoba, el Linense y el Real Murcia».

Seguidor del Real Zaragoza, «equipo que voy a ver de vez en cuando, me gustaría que ascendiera a Primera, para jugar contra el Huesca». José María Tornero se vuelca en elogios con el Huesca, su actual club. «Desde que entré, hace muchos años, ha cambiado mucho. De ser un equipo de Tercera División ha llegado a Primera División, de ahí que el salto sea importantísimo. Sus instalaciones y campo son envidiables, con un césped excepcional y cuidadísimo. Es un club con un potencial humano y una incondicional afición, que merece estar en Primera División. Se lo merece y cuida mucho la cantera».

Tornero no olvida su tierra y asegura que «siempre he soñado con entrenar alguna vez al Abarán, el equipo de mi pueblo, y siempre estaré a su disposición. Lo sigo cada domingo por Internet y también sigo a La Hoya del Campo, club al que felicito por su ascenso a Primera Regional». No descarta regresar definitivamente a Abarán.