La floración llega a la comarca en pleno mes de noviembre

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Las altas temperaturas que se registraban en la Región hasta hace unos días, unidas al exceso de humedad en algunas hondonadas tras la DANA, ha hecho que algunas parcelas de frutales hayan florecido como si en plena primavera estuviéramos.

Noticia publicada por La Verdad.

Ha ocurrido por ejemplo en la finca de Los Cabañiles de Blanca, muy cerca de la autovía A-30. Los árboles, todos de fruta de hueso, se encuentran cuajados de flores ofreciendo el característico paisaje de la floración con el que la Vega Alta del Segura obsequia a lugareños y visitantes durante los meses de febrero y marzo. La sorpresa ha sido mayúscula para los agricultores que poseen tierras en este lugar, puesto que estos árboles, difícilmente volverán a florecer esta próxima primavera. Antonio Moreno, cosechero de la zona, explicó que los frutales «han entrado en estrés por la excesiva humedad que ha originado la DANA y por las altas temperaturas». El agricultor apunta a que estos ejemplares «ya no volverán a florecer en primavera, por lo que es muy difícil que haya cosecha».

Andrés Marín, de Coag, señaló este jueves que este fenómeno es «relativamente frecuente» cuando los veranos se alargan más allá de mediados de octubre, tal y como ha sucedido este año. «Se trata principalmente de melocotoneros o nectarinas de la especialidad extra temprana que suele entrar en floración a finales de enero o durante el mes de febrero». Señaló además que «estos árboles están cumpliendo su ciclo, desorientados por el clima, y lo probable es que esas flores se hielen cuando comience a hacer frío y ya no vuelvan a brotar, por lo que no darán frutos de cara a la próxima primavera».

El sindicato informó de que, además de esta parcela de Blanca, se ha detectado también floración en algunos parajes de Abarán, Cieza y Archena, donde algunos días de la última semana de octubre se llegó casi a 28 grados centígrados. Afortunadamente para el ciclo vital de los frutales de la Región, el frío parece que ha llegado para quedarse.