La gran familia “Carlista”, con más de un siglo de historia, se reúne por primera vez

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Más de 140 parientes de la familia abaranera de “Los Carlistas”, se reunieron este pasado domingo con motivo de una comida celebrada en el Salón Azahar de Pericón, en un acontecimiento que han catalogado como único, ya que es la primera vez, en más de 100 años de historia de esta dinastía, que se juntan.

Una prima llegada desde Italia, otra de 90 años venida desde  Sevilla, y así hasta 141 “Carlistas” de todas las edades y generaciones se congregaron para honrar a los miembros más antiguos de este linaje, el abuelo de Demetrio Gómez Castaño y la abuela Morena, “La Morena de Peña”.

La leyenda de esta familia comienza con el abuelo de Demetrio Gómez Castaño, que se llamaba José Gómez Molina, nacido en 1808.

Según el censo electoral de 1868, José Gómez Molina “Cutillas” vive en la calle Larga y paga 49 escudos de contribución. Se casó con Joaquina Garccía Martínez de los que nacieron José, Joaquín, Juan Antonio y María Felipa. En la partida de bautismo de José Gómez García podemos leer: …”hijo de José Gómez de Cutillas y de Joaquina García”. José Gómez García, se casó en 1855 con Joaquina Castaño Carrasco. Tuvieron cinco hijos: José “Cutillas”, María Charra, Joaquín “tío Cachán”, Jesús Cutillas y Demetrio Carlista.

En la rama materna, tenemos a Joaquín Gómez Gómez, que se casó con Mariana Gómez Gómez y de ese matrimonio nació en 1850 Joaquín Cosme Damián Gómez Gómez. En el censo electoral de 1913, aparece como Joaquín Gómez Gómez “Peña” de 63 años, domiciliado en la calle Mayor (actual Médico Gómez) número 6, sabe leer y escribir. Este Joaquín, se casó con Joaquina Maquilón Molina y del matrimonio nacieron cuatro hijos de los que sobrevivieron tres: Liboria, Jerónimo y Joaquín.

El apodo carlista

Entre 1872 y 1876 tuvo lugar en España la Tercera Guerra Carlista. Demetrio, era por entonces un niño y tal vez se ganara el apodo jugando a la guerra en el bando carlista. Pero no podemos saber si esto es cierto. Lo que sí sabemos con seguridad es que uno de sus tíos, Elías Gómez García, fue defensor del carlismo y que este hecho pudo ser decisivo en el nacimiento de este nuevo apodo.

Después de la guerra civil, el apodo fue un “pasaporte” para viajar por el país. Iban entonces con un camión. Si alguien les paraba y preguntaba dónde iban, respondiendo “soy carlista”, los caminos quedaban abiertos.

El matrimonio

El 4 de septiembre de 1901, Demetrio y Liboria se casaron. Del matrimonio nacieron 8 hijos, de los que solo 7 sobrevivieron. Demetrio, trabajaba de labrador. Arrendó unas tierras, pero una larga sequía produjo malas cosechas. Esto le empujo a enganchar las mulas al carro y empezar con los transportes y los encargos. Sus hijos, empezaron a acompañarle en sus viajes en carro y así fueron conociendo los sitios y clientes habituales. Cuando todo parecía ir bien, Demetrio murió en 1926 debido a una enfermedad infecciosa.

No se han conservado fotos de él, pero sabemos que su aspecto era similar al de sus hijos Benigno y Jerónimo y que solía ir vestido con la típica blusa murciana.

La Morena de Peña

IMG-20181231-WA0017Liboria quedó a cargo de siete hijos. Cuando fue a pagarle al cura la misa del difunto, éste le dijo que se guardara el dinero, que le haría falta para sus hijos. Su hermano Jerónimo, que tenía un puesto en la Lonja de Murcia, le ayudó a salir adelante. Liboria comenzó a vender frutas y verduras en su casa y en el mercado de la Plaza Vieja. Comía siempre con una cuchara de madera y no quería otra. A pesar de su situación, nunca dudó en ayudar a cualquier vecino del pueblo que necesitara ayuda. Una cebolla, un tomate, un consejo. La puerta de su casa siempre estaba abierta. Joaquín “el Monjo” contaba que muchos días comía gracias al plato de comida con el que le obsequiaba la morena.

Los carlistas

Los hijos de Demetrio “Carlista” y Liboria también arrimaron el hombro. Continuaron con la empresa de su padre, dando viajes con el carro a Murcia, a la Mancha o donde hiciese falta.

Con el tiempo cada uno fue tomando un camino. Joaquín se fue a Sevilla a trabajar en una empresa de naranjas. Benigno, Jerónimo y Antonio continuaron con la agencia de transportes. Luís trabajó en un puesto en la Lonja de Murcia. Mercedes y Teresa ayudaban a su madre en todas sus tareas.

Siete hijos, 22 nietos, 66 bisnietos más todos los que vienen detrás, forman la gran familia de los carlistas, muy unida y afectuosa y es para nosotros un honor y una enorme satisfacción encontrarnos en estos días de Navidad para que nunca olvidemos ni quiénes somos ni de dónde venimos.

Abarán, 30 de diciembre de 2018.

José María Gómez Aroca