Los muñecos, algo muy nuestro

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Crónica de José Simeón Carrasco Molina

De todos los ritos, costumbres o tradiciones que jalonan el calendario anual abaranero, uno de los más nuestros, de aquellos que definen nuestra identidad es el de colocar los muñecos en los balcones el jueves después del tercer domingo de Cuaresma, porque es prácticamente el  único pueblo de la Región en que esa costumbre se lleva  a cabo, solo en Abanilla también se conserva. Es por ello por lo que hay que hacer un esfuerzo por potenciarla, pues la verdad es que cada vez son menos los muñecos que se ven por nuestras calles.

Su significado es muy sencillo, pues se trata de expresar, a través de  estos muñecos  la alegría o satisfacción que supone el que ya haya pasado la mitad del tiempo cuaresmal, tiempo de penitencia y sacrificio, y que, por tanto, ya queda menos para la llegada de la Pascua de Resurrección, donde ya queda atrás toda abstinencia o renuncia y se impone la alegría.

Fuera de nuestra región, en la Vega Baja del Segura, desde la época medieval se venía  celebrando este rito, aunque en la actualidad solo en la localidad de Callosa del Segura se mantiene, con la denominación de “partir la vieja”. Allí los vecinos de muchas calles confeccionan muñecos con aspecto de viejos (viejotes los llaman) y suelen sentarlos en sillas de enea con algún cartel crítico alusivo a cuestiones de actualidad, colocándolos en las puertas de las casas o balcones desde la mañana hasta la tarde ante el regocijo popular.

También se mantiene esta tradición en algún pueblo andaluz, como Arriate en Málaga, en donde se hace una animada comida en el campo y se hacen unos muñecos en forma de mujer que luego destruyen.

Es, por tanto, un rito que tiene lugar en muy pocos lugares en España y es por ello por lo que aquí debemos potenciarlo y para ello se podría contar con la colaboración de centros educativos, asociaciones… y poniéndose todos manos a la obra en la confección y colocación de algo tan sencillo como es un muñeco, podría llegar a convertirse, incluso, en un motivo más de interés para conocer este rincón del valle. Ahí queda la idea..