Pepín Líria anuncia en una entrevista que toreará en Abarán para celebrar sus 25 años de alternativa

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“Vuelvo para celebrar mis 25 años de alternativa y en homenaje a Víctor Barrio y a Iván Fandiño”, así lo ha declarado Pepín Líria en una entrevista realizada en Pamplona tras reaparecer como torero después de retirarse en 2008.

PAMPLONA– Un breve repaso de los años 70 del siglo pasado. ¿Qué recuerdo guarda como primero de sus contactos con los toros?

-Pues el de que me regalaron en casa un traje de luces. Tenía 4 años. Y desde entonces siempre me recuerdo jugando al toro por todas partes.

¿Cuándo se puso delante de un becerro por primera vez?

-A los 11 años, en un festival benéfico para el cáncer en mi pueblo.

¿Y su formación fue autodidacta o de escuela?

-Yo me fui haciendo poco a poco más de forma autodidacta;desde jugar al toro, el ver corridas televisadas y, luego, encontré la ayuda de Carlos Sánchez de Murago, un señor de mi pueblo que quiso ser torero. Y ya empecé a ser un fijo en fiestas de Cehegín todos los 10 de septiembre.

¿En qué toreros se fijaba en aquella época?

-Especialmente en el maestro Dámaso González, que era un ídolo por mi tierra, y también en Espartaco y Julio Robles.

Dando un salto grande al calendario nos encontramos con su alternativa en 1993 y, ya más en concreto, en el inicio de su relación con la Feria del Toro desde 1995. ¿Qué me dice a bote pronto?

-Que ahí comenzó mi relación con Pamplona que año a año se fue convirtiendo en algo idílico. También representaba para mí uno de los principales argumentos de cada temporada. Ha sido una relación larga y con un final feliz con mi despedida de 2008.

¿Viene a Pamplona bien preparado para este puntual regreso, tan exigente?

-Sí, vengo tan preparado como si fuera a hacer una temporada entera. Ya lo demostré en la corrida de toros de Illescas, donde me anuncié con las figuras y cuajé uno de los mejores toros de mi vida.

¿Pero el toro de Pamplona es distinto, más exigente por todas partes?

-Caro, aunque le diré que en Illescas la corrida fue seria y con más de 500 kilos.

Puede haber gente que piense que vuelve por intereses económicos o porque quiere aprovechar el momento para volver a los ruedos según vea la respuesta. Cuente a toda la afición navarra por qué regresa y qué recorrido va a tener el vestirse de luces de nuevo. Por aquí nos acordamos del regreso de Ruiz Miguel, que no funcionó y el torero reconoció que se había equivocado.

-Para empezar le diré que la decisión está tomada muy conscientemente. Está todo muy meditado y no es ningún arrebato. La idea empezó a tomar forma precisamente en Pamplona el año pasado en una comida con Espartaco y unos amigos. Fue una idea que surgió en el restaurante Europa de la mano de Juanmari Idoate y de Ignacio Cía. El torear este año en 4 o 5 plazas es un gesto de celebración de los 25 años de alternativa que se cumplen esta temporada y un homenaje a Víctor Barrio e Iván Fandiño. Se trata de mi ego más íntimo en el que siento que ellos dieron la vida por el toro y esta profesión. Lo hago por ellos.

¿Entonces quizá haya un brindis por ellos dos?

-Sí, ya lo hice en Illescas y lo haré en Pamplona mañana (por hoy).

¿En qué otras plazas va a cumplir con esta gesta, celebración y homenaje?

-Hoy mismo yendo para Pamplona me han llamado para más ferias y he dicho que no. Solo voy a torear y lo digo bien claro en Illescas, Pamplona, Murcia y Abarán.

¿Cómo va a ir vestido?

-Voy de blanco y plata, como muchas veces hice en Pamplona y con un capote grana y el cristo del Gran Poder. Es el mismo traje que me hice para la despedida de Murcia en la que maté siete toros en solitario.

Gracias por su tiempo, torero, y mucha suerte. Que su objetivo se cumpla bien.

-Gracias a usted y a toda Pamplona por su cariño. ¡Ojalá pueda escuchar de nuevo el ánimo de Pepín, Pepín!