Yo, Pablo Javier Rodríguez Soler, presento mi dimisión como concejal del Ayuntamiento de Abarán tras los hechos relacionados con la presunta agresión sexual de un trabajador municipal a una compañera.
Quiero expresar, en primer lugar, todo mi apoyo a la víctima. En ningún momento he puesto en duda la veracidad ni la gravedad de lo ocurrido, y he tratado de acompañar y respaldar a la afectada desde el primer momento. Aún así, reconozco que mis acciones han agraviado a la víctima.
Esta decisión es, por tanto, el resultado de una reflexión profunda. Soy consciente de que mis actuaciones no estuvieron a la altura de lo que una situación tan delicada y dolorosa requería. Por eso considero que mi renuncia es una forma de contribuir a reparar el daño que se haya podido causar y de proteger tanto la dignidad de la víctima como la credibilidad de la buena política, sin poner excusas ni buscar justificaciones, desde la coherencia y la responsabilidad.
Desde Izquierda Unida defendemos de manera firme el feminismo y la lucha contra cualquier forma de violencia machista. Estos principios forman parte de mi compromiso político y personal, y precisamente por coherencia con ellos considero que lo más responsable es dar un paso al lado.
Quiero agradecer al pueblo de Abarán la confianza que ha depositado en mí durante estos años, tanto en la oposición como en el gobierno municipal. Dejo el cargo, pero no abandono mi vocación de servicio público ni mi compromiso con Abarán, que siguen intactos.
Hasta siempre.
Abarán, a 9 de enero de 2026
















