El profesor Juan Jesús Yelo expone en Murcia una obra inspirada en la procesión del Silencio de Abarán

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El cartagenero, Juan Jesús Yelo, Maestro y Licenciado en Musicología, ha expuesto en la capilla del Rectorado de la Universidad de Murcia una nueva obra sonora, denominada “Silencio”, la cual está inspirada en la mágica procesión del Silencio de Abarán, la noche del Jueves Santo. La muestra podrá visitarse  hasta el próximo 11 de enero.

Con un redoble de tambor mudo se anuncia la llegada de la procesión del Silencio de Abarán (Murcia), con el Cristo Crucificado iluminado por la luna llena, es el símbolo del paso de un lugar profano a un lugar sagrado, manifestación con salida y retorno a la iglesia de San Pablo.

Juan Jesús Yelo, con su proyecto capta las esencias de lo inmaterial con “los sonidos del silencio”, rasgados por pequeños y suaves murmullos, acompañado de las resonancias producidas por los pasos al andar que anuncian y cierran la composición sonora, y donde los suaves ecos de las saetas interpretadas desde las balconadas al paso de la imagen rompen el sigilo, convirtiéndose en flechazos contra el corazón de los fieles.

En las composiciones artísticas, el silencio es una de las claves, con ausencia de colores, fonemas,… en la instalación sonora que nos presenta Yelo, los sonidos de ambiente de la manifestación religiosa son recogidos de manera premeditada para darle vida a su obra, es una narración que construye un paisaje sonoro, confiriéndole una intención, donde nos invita a descubrir cada silencio, y convierte esta afonía y mudez en comunicación. Es el alma hablando al alma, para escucharla, tenemos que estar lejos del ajetreo, este reinado del silencio es el que nos reclama que surja de la experiencia vital de vivir y comprender su Silencio, donde van apareciendo desde el enmudecimiento total, capaz de hablar con los sonidos y entrar en un dialogo, hasta un territorio inmerso y determinado por la presencia sonora del ser humano y sonidos, iconografías convertidas en metáforas de las emociones y que permiten sugerir el desarrollo temporal con alto componente simbólico.

En la obra de Yelo confluye el vacío que se cultiva cuando accedemos a la sala desacralizada de la capilla del Rectorado de la Universidad de Murcia, en la que bascula de forma natural entre un silencio que él reclama, y el paisaje sonoro inmaterial que construye y crea tañidos que dan cuenta de la procesión. El espacio refuerza esa evocación del vacío, que estimula la interpelación que el autor demanda, consigue que los sonidos vibren en la sala y más aún entre redobles y saetas que solicitan la incorporación del espectador. No trata de visibilizar lo invisible, la instalación trabaja con el silencio y el vacío conseguido con la sensibilidad del espacio, es un lugar espiritual donde el espectador puede meditar, relajarse de las sobre estimulaciones sonoras y visuales que vivimos en lo cotidiano, y podemos comenzar a atender aspectos que pasan desapercibidos. Yelo con su Silencio instalación sonora, nos ofrece un espacio de sensibilidad inmaterial, un paréntesis en la exposición moderna de los sonidos, supone el acceso a territorios de la comunicación que solo son inteligibles desde el mutismo, es un proyecto lleno de poética y donde nuestro autor nos reclama el Silencio sonoro a medianoche.