Una mujer maltratada de Cieza pide que no juzguen a su marido porque está «enfermo»

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Había una orden de alejamiento: el acusado no se podía acercar a su víctima. No obstante, vivían juntos. Noticia publicada por La Opinión.

Una tarde, la mujer fue a denunciar que la noche antes este sujeto la había agredido físicamente, cuando ella le pidió, precisamente, que dejase de beber. Se abalanzó sobre ella, le dio mordiscos en la cara, le dijo que «la tenía que matar» y, al día siguiente, antes de que la señora fuese a poner la denuncia, la llamó por teléfono y la amenazó con«prender fuego a la casa». «Cuando me suelten, os voy a rajar de arriba a abajo a ti a tu hermana», insistió.

El médico forense dio parte de las lesiones físicas que sufrió la vecina. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 1 de Cieza dijo que no había razón alguna para anular la orden de alejamiento. Más aún porque no es el primer episodio de violencia machista que se da en esta pareja. Pero la víctima recurrió a la Audiencia, que tampoco ha estimado su recurso.

«Lo expuesto y la existencia entre las partes de previos antecedentes en materia de violencia de género, hace que sea procedente desestimar el recurso pues las medidas cautelares acordadas siguen siendo acertadas y proporcionadas con el fin de preservar y garantizar la integridad de la víctima, sin que su petición de archivo o la enfermedad del investigado (por cierto, alcoholismo) sirva para deslegitimar la necesidad de las medidas cautelares penales dirigidas a salvaguardar la integridad física y psicológica del sujeto pasivo del delito, no siendo requisito necesario para la adopción o mantenimiento de las medidas la voluntariedad de la víctima pues pueden ser adoptadas de oficio por el Juez o a instancia de Ministerio Fiscal», apunta la resolución judicial. Y contra este auto no cabe recurso alguno.