(Fotos principales por gentileza de Pablo Gómez Yepes).
El Cristo del Silencio permanece desde la noche de este miércoles en los sótanos de Supermercados Valle Verde, frente al Puente Nuevo, desde donde partirá el próximo Jueves Santo para presidir la solemne y severísima procesión del Silencio.
La imagen del crucificado fue trasladada en procesión desde la iglesia de San Cosme y San Damián hasta su nueva ubicación en un acto cargado de recogimiento. El traslado, realizado a hombros y sin trono por los anderos de la Hermandad del Cristo de Medinaceli y Cristo del Silencio, discurrió con gran solemnidad y acompañado por cientos de fieles que se congregaron a lo largo del recorrido.

Previamente, y como muestra de la profunda devoción que despierta la talla, el crucificado permaneció expuesto durante dos horas a los pies del altar mayor de la Ermita, permitiendo a numerosos vecinos y devotos acercarse y rendirle homenaje antes del inicio del cortejo.
Uno de los momentos más emotivos de la noche tuvo lugar en la calle Médico Gómez, donde los portadores detuvieron la marcha y elevaron la imagen frente a la vivienda de un miembro de la cofradía que atraviesa un bache en su estado de salud, en un gesto de cercanía y apoyo. “Esto es un gesto para tu recuperación”, le trasladó el tesorero, Juan Carlos Trigueros, en nombre de la hermandad, palabras que fueron recibidas con visible emoción.

Ya en el punto final del recorrido, y bajo la tenue iluminación de dos focos que resaltaban el rostro del crucificado, la imagen fue introducida en el recinto y colocada sobre su trono con extrema delicadeza, mientras sonaban los acordes del himno nacional interpretado por la banda de cornetas y tambores de San Juan Evangelista, encargada de abrir el desfile procesional.
A continuación, el párroco de San Juan Bautista, don Felipe Tomás, acompañado por don Miguel Ángel Saorín, párroco de San Pablo, elevó una oración en honor al Redentor ante la atenta mirada de los numerosos asistentes que llenaban el lugar.

El acto continuó con un intercambio de reconocimientos institucionales. El presidente de la cofradía organizadora, Carmelo Gómez, agradeció la masiva participación ciudadana y entregó una placa con la imagen del Cristo al presidente de la Real Cofradía de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza de Cieza, Rafael Marín Pino, quien asistió como invitado junto a la vicepresidenta Águeda Hernández Belmonte y el vocal de Caridad Francisco Turpín Herrera. Asimismo, tuvo palabras de gratitud hacia Mari Paz Vals, expresidenta de la Hermandad del Santísimo Cristo del Ecce-Homo, por su dedicación durante años en la decoración del altar previo al traslado, haciéndole también entrega de un reconocimiento.

Por su parte, Rafael Marín, en declaraciones a Radio Abarán, expresó su agradecimiento por la invitación y destacó la intensidad vivida durante el acto. Subrayó que había sido “un momento muy emotivo y sentido”, mostrando la disposición de su cofradía a seguir compartiendo este tipo de encuentros. Además, deseó una fructífera Semana Santa y animó a la ciudadanía a participar en el resto de desfiles procesionales, agradeciendo igualmente el trato recibido y valorando muy positivamente la continuidad de este traslado, que calificó como “profundamente emotivo”.
Video del traslado





















