El corredor abaranero A. Ignacio Carrillo Rocamora participará este próximo domingo 30 de noviembre en la 41ª Maratón de Florencia, una de las citas más destacadas del calendario europeo. Para el atleta, que suma ya siete maratones completadas, esta prueba no solo supone un nuevo desafío deportivo, sino también la oportunidad de poner en práctica la experiencia acumulada a lo largo de años de preparación y constancia.
Carrillo llega a la cita tras meses de entrenamientos intensivos marcados por las altas temperaturas del verano murciano, combinando sesiones de series, tiradas largas, trabajo de fuerza y una estricta disciplina personal. En esta ocasión, además, afrontará la carrera con un objetivo diferente: acompañar a una amiga como liebre para ayudarla a mejorar su marca.
En la entrevista que hemos podido mantener con él, analiza su evolución personal y deportiva, la importancia del apoyo familiar y el papel que juega Abarán en su motivación. También adelanta cuál será su próximo gran reto: tomar la salida en la prestigiosa Maratón de Boston 2026, para la que ha logrado clasificarse por marca.
¿Qué significa para ti afrontar tu octava maratón y, además, hacerlo en una ciudad como Florencia?
Efectivamente va a ser mi octava maratón y es algo que no podía ni imaginar cuando empecé a correr, hace ya muchos años. Yo siempre vi la maratón como una leyenda, algo inalcanzable, Filipides llevando un mensaje de Maratón a Atenas y muriendo por el esfuerzo…y paso a paso he llegado a mi octava. Sí miro atrás aún me cuesta creerlo.
Significa la culminación de mucho trabajo realizado con una ilusión enorme y además disfrutarlo en una de las ciudades más bonitas del mundo. ¿Qué más se puede pedir?
¿Cómo ha sido tu preparación durante los últimos meses para llegar en las mejores condiciones a esta cita?
La preparación es lo más duro, el día de la carrera simplemente es la celebración de todos los meses anteriores que te lo has currado. Esos meses sacrificas muchas cosas porque al día siguiente tienes que madrugar para hacer 25 o 30 kms, tú solo con tus pensamientos, haga frío, calor, viento, lluvia, estés cansado, con un mal día en el trabajo… ahí estás, día tras día.
Lo difícil de las maratones de otoño es que tienes que empezar a prepararlas en verano y todos sabemos como se las gasta el verano murciano, calor, humedad…se hace realmente duro.
Mi preparación ha combinado un poco de todo, entrenamientos de series, tiradas largas, carrera a ritmo suave, ejercicios de fuerza, importantísimos descansos para asimilar el trabajo, nutrición a medida, cero alcohol…
¿Qué diferencias encuentras entre esta maratón y las anteriores que has corrido, tanto a nivel personal como deportivo?
La diferencia es la experiencia acumulada, conoces mejor tu cuerpo, tu cabeza, sabes cómo afrontar los momentos de nervios, dudas, de dolor, de querer pararte, gestionas mejor todo.
A nivel personal, desde que hace 2 años nació mi pequeña Lara, ahora lo que intento en estas carreras es que entienda lo que es, que se empape de este sano ambiente e intentar ser un ejemplo para ella, demostrarle que si no negocias el esfuerzo puedes conseguir lo que te propongas.
A nivel deportivo, conquistar otra preciosa ciudad a golpe de zapatilla y traer la octava medalla a casa.
¿Te has marcado algún objetivo concreto, ya sea de tiempo, sensaciones o simplemente disfrutar del ambiente?
En las anteriores 7 maratones que he corrido siempre he intentado superarme a mí mismo, siempre ese era el objetivo, hasta llegar a bajar de las 3 horas en dos de ellas (Sevilla y Hamburgo).
Esta va a ser la primera que voy a correr acompañado por una amiga, siendo su liebre particular, intentando ayudarla en todo lo posible para que pueda mejorar su marca personal.
Ese es mi objetivo en esta carrera, así que voy a correr a ritmos que son bastante llevaderos para mí, seguramente sea la más lenta que voy a correr, lo que me va a permitir disfrutarla al máximo, admirar Florencia mientras corro y si conseguimos que mejore marca, objetivo cumplido.
Sin olvidar que es una maratón, son 42 kms, hay que respetarla siempre.
¿Qué papel juega tu familia, amigos o paisanos de Abarán en tu motivación para seguir corriendo maratones?
Mi familia es básica, fundamental, directamente sin ellos sería imposible hacerlo.
Mis padres, Antonio y Amparo, me han acompañado a todas, siempre con buena cara, hemos vivido experiencias maravillosas juntos en estas carreras y son maravillosas y plenas porque las puedo compartir con ellos.
Mi mujer, Lorena, que tiene que sacrificar casi lo mismo que yo, ocuparse de la peque cuando tengo que entrenar, adaptarse a mi nutrición, hacemos malabares para cuadrar nuestro día a día, pero siempre con una sonrisa en la cara.
Los amigos, mi familia abaranera animándome las veces que he corrido la preciosa ruta de las norias, todos los que me dedican unas palabras de ánimo hacen que la motivación aumente y parece una tontería, pero en pleno esfuerzo puede marcar la diferencia.
Pero la mayor motivación es mi hija Lara, verla recorrer ciudades a mi lado, verla animarme en las carreras, chocarle la mano, eso te hace invencible, no te puedes rendir si ves a tu hija con un cartel donde pone «papi campeón».
Siempre he dicho que dejaré de correr cuando no reciba un abrazo al cruzar una meta y sé que con esta familia eso nunca va a suceder.
Me faltará vida para agradecer lo que hacen por mí y con el cariño con el que lo hacen.
Después de Florencia, ¿tienes ya en mente una próxima meta o reto deportivo?
Claaaaro, gracias a mi tiempo de 2:58:59 en Hamburgo en abril de este año, conseguí entrar por méritos propios a la maratón de Boston, una de las 7 majors que hay en el mundo, las más top de las tops en el mundo de la maratón.
En el momento de leer el correo de la organización de Boston con la confirmación que había entrado hasta alguna lagrimilla quería asomar, pensando que un pequeño abaranero que empezó desde abajo hace ya muchos años, ha conseguido paso a paso entrar en una «major».
Así que si todo va bien, el 20 de abril de 2026, Boston será ciudad conquistada también!
¿Qué le dirías a quienes están pensando en iniciarse en el running o incluso en preparar su primera maratón?
Que disfruten, que se lo pasen bien, que sean constantes y disciplinados y el primer día no, el segundo igual tampoco, pero si sigues, llegará un día donde mires atrás y te des cuenta del progreso, verás que todo ha merecido la pena.
Al final esto es un hobbie, yo no me gano la vida con esto, pero me lo paso muy bien, así que a disfrutarlo.
Preparar una primera maratón hay que hacerlo con cabeza, estar muy seguro y llevar ya un tiempo corriendo, es un esfuerzo gigantesco y hay que tenerlo claro, pero cruzar esa meta te lo compensa todo, todo y todo. Cualquier corredor que cruza esa meta es un ganador y tiene un mérito tremendo, porque todos tenemos nuestras batallas internas del día a día, nuestros trabajos, hijos, y aún así sacamos tiempo para preparar la carrera.
Correr es un deporte muy inspirador, que te cambia como persona, te aclara la mente y te enseña unos valores tremendos.
Así que solo puedo animar a la gente a que lo pruebe, que le dé una oportunidad, verás como siempre que vuelves de correr, vuelves mejor y más feliz de lo que estabas cuando te fuiste.
Yo no puedo imaginar mi vida sin ello, la verdad y van ya casi 20 años y los que quedan, porque seguimos cabalgando!!

















