El Teatro Cervantes vivió anoche una de esas veladas difíciles de olvidar. La actuación del Sr. Corrales —monologuista, conferenciante motivacional y rostro habitual en numerosas jornadas de desarrollo personal— reunió a un público numeroso gracias al patrocinio de Zafiro Tours, que apostó por traer a Abarán un espectáculo capaz de unir humor, reflexión y energía positiva. Y lo consiguió. Desde los primeros minutos, las carcajadas resonaron en el histórico teatro, donde la complicidad entre artista y público fue absoluta.
Durante casi dos horas, Corrales desplegó su peculiar estilo: un monólogo salpicado de anécdotas hilarantes, fotografías y vídeos tan ingeniosos como inesperados. Pero, tras el tono humorístico, se escondía un claro propósito: invitar a los asistentes a revisar su actitud ante la vida, la pareja, el trabajo y la familia. Tal y como defendió sobre el escenario, la motivación no es un concepto abstracto sino un impulso que debe ser encendido, cultivado y puesto en marcha.
Con su característica cercanía, el Sr. Corrales recordó que motivar a las personas es mucho más difícil que desmotivarlas.
El artista explicó que la motivación nace de tener un motivo, y que para encontrarlo es necesario conocer nuestro propio potencial. Con historias sobre lógica oriental frente a lógica española, sobre la fidelidad de los clientes de un hotel o sobre la importancia de la responsabilidad personal, construyó una sucesión de ideas que el público no solo escuchó, sino que a menudo aplaudió y celebró.
La propuesta del Sr. Corrales, que él mismo denomina MOTIVACCIÓN, se basa en involucrar al público, crear complicidad y construir un ambiente emocional que facilite la reflexión. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en Abarán: un teatro volcado, dispuesto a reír, pero también a escuchar y dejarse sorprender por mensajes que invitaban a la acción y al optimismo.

El conferenciante no evitó dirigirse directamente a los asistentes, recordándoles que el éxito solo llega antes que el trabajo “en el diccionario”, insistiendo en la importancia de la actitud y remarcando que “un error puede perdonarse, pero una mala actitud, no”. Estas frases, rotundas y acompañadas de su gestualidad cómica, provocaron tantas sonrisas como reflexiones.
En el tramo final, José Luís, gerente de Zafiro Tours Cieza, subió al escenario acompañando a su amigo el Sr. Corrales para despedir la función y agradecerle públicamente su visita a Abarán, incluso se animó a contar un chiste desde el escenario, poniendo un broche humorístico y cercano a la velada.
Final del espectáculo del Sr. Corrales en Abarán:


















