A las nueve de la mañana daba comienzo para la Hermandad de Ánimas el día más importante del año, una jornada muy esperada y preparada con esmero durante meses para que nada quedara a la improvisación: la tradicional Noche del Niño.
Se trata de una cita profundamente arraigada en el municipio, en la que hasta un total de 21 imágenes recorren todas las viviendas para cumplir con una tradición centenaria, llevando la adoración del Niño Jesús a cada rincón y hogar.
Desde primera hora, un grupo de animeros y animeras emprendía desde la Plaza de la Zarzuela, su camino pese a las bajas temperaturas, desplazándose hasta los hospitales de Murcia, donde se encuentran vecinos de Abarán ingresados, con el objetivo de que ningún enfermo se quedara sin poder adorar al Niño. Del mismo modo, la comitiva visitó distintas zonas de la periferia, como Sierra del Oro, Corona y otros parajes, así como el Hospital Comarcal de Cieza, manteniendo viva la esencia solidaria y cercana de esta tradición.
La jornada continuará con su segunda parada a las 12:00 horas en la Residencia y Centro de Día Nicolás Gómez Tornero, donde los residentes podrán también recibir la visita y participar en este emotivo acto cargado de fe, historia y sentimiento popular.
La Noche del Niño vuelve así a demostrar que, más allá del paso del tiempo, sigue siendo uno de los momentos más especiales y significativos para la Hermandad de Ánimas y para todo el municipio.





















