Bajó de noche, subió de día

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Sí, subió en una mañana luminosa de octubre, una mañana más propia de verano que de ese otoño que está naciendo. Y subió acompañada de muchos fieles, algo menos que otras veces, es verdad, pero porque fue una  romería organizada deprisa y corriendo y no todo el mundo conocía que iba a subir la Virgen como otros años, como lo viene haciendo desde que el recordado y añorado Antonio Yelo comenzara allá por los 50 el culto a la Virgen del Oro que él pretendía hacer patrona de todo el Valle.

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Más de trescientos romeros la acompañamos tras su salida de la ermita, lugar no habitual, encabezados por unos gaiteros que se comportaron como verdaderos héroes llegando, como siempre, al santuario sin cesar de tocar sus instrumentos. ¡Qué mérito tienen estos valientes que ponen a disposición de su pueblo lo que saben sin ningún interés!. Y no menor mérito tienen los que portaron sobre sus hombros la imagen en un recorrido de subida que se hace especialmente complicado en algunos tramos.

Pero todo el esfuerzo mereció la pena porque, entre tantas cosas a las que hemos tenido que renunciar en estas fiestas por unas normas que no siempre son comprensibles, al menos al final pudimos llevar a cabo el acto que sirve de broche final a la feria septembrina.

Y fue especialmente emotivo este año el momento final de entrada de la Virgen a su camarín bajo el son de las gaitas primero y con el canto del himno después.

De ese  camarín del que se bajó al pueblo del que es patrona con nocturnidad y casi “de favor” tras una polémica tan inútil como innecesaria porque no era fácil comprender cómo, en la feria de este pueblo, la patrona que, junto a Cosme y Damiàn, es la razón de ser de nuestras fiestas, se quedaba encerrada en su santuario cuando, además, no entrañaba ningún riesgo su traslado aunque fuera de una manera no demasiado solemne, pero era necesario sacrificar esa solemnidad para que no faltara su presencia en la ermita bajo los dos  médicos santos.

El pueblo, al menos el pueblo  creyente, así lo quería y sentía y nadie es capaz de saber lo que se esconde en el corazón de cada uno, nadie puede juzgar el interior de cada abaranero/a para comprobar si su fe es más o menos auténtica o coherente. “No juzguéis y no seréis juzgados” dice el Evangelio, porque, además,  ¿quién es totalmente coherente con la fe que profesa?.

Pero, tras estas “incidencias” totalmente evitables, lo que hay que hacer es mirar al futuro e ir pensando ya en la feria de 2022, en la que ya volverá la normalidad y en la que Abaràn debe volver a vivir sus fiestas religiosas y civiles como lo viene haciendo generación tras generación porque el pueblo está por encima de las personas y porque, si vamos dejando en el camino retazos de nuestra identidad, porque no somos capaces de defenderla con corrección pero con firmeza, respetando pero haciéndonos respetar, Abarán se irá convirtiendo en un pueblo dormitorio, en un pueblo sin alma.

Para evitarlo, el domingo 11 de septiembre de 2022 bajaremos a la Virgen desde su santuario con la luz de la tarde y le volveremos a hacer el novenario a los santos con toda solemnidad (novenario único en su ermita, como ocurre en todos los pueblos) y celebraremos con más solemnidad que nunca la procesión del 26 de septiembre y rendiremos culto a los Médicos el 27, a la Virgen el 28 y a San Miguel Arcángel el 29 y los subiremos después a su ermita en alegre procesión a los patronos y el domingo siguiente a la traca subiremos a la Virgen en romería pero sin improvisaciones o dudas, con cientos de personas acompañándola.

Y ojalá siga siendo así siempre porque seamos capaces de ir pasando la antorcha a las generaciones más jóvenes que la recogerán si ven que vivimos nuestra feria con alegría,  unidad y concordia y no envueltos en vacías polémicas e inútiles enfrentamientos.

JOSE S. CARRASCO MOLINA

El Ayuntamiento hizo un llamamiento durante los días previos a la romería en el que recordaba que, según la normativa actual, se deben evitar aglomeraciones, por lo que no se podrán realizar asentamientos ni acampadas en el monte.

Romería 2021 de la Virgen del Oro en imágenes.

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